Bien dijo Aristóteles que “el hombre es un ser social por naturaleza”, de ahí que desde siempre ha pertenecido a grupos sociales y ha creado redes de personas con las cuales comparte los mismos intereses.

La llegada del internet ha traído consigo las redes sociales, las cuales aparecen en la primera década del siglo actual y en el portal RD Station las definen como: “estructuras formadas en internet por personas u organizaciones que se conectan a partir de intereses o valores comunes. A través de ellas, se crean relaciones entre individuos o empresas de forma rápida sin jerarquía o límites físicos”.

Sabido esto, ahora pasemos a hablar de cómo las redes sociales pueden beneficiar a tu empresa:

1. En primer lugar, te pueden servir para mostrar la historia de tu empresa, su misión y su visión, sus objetivos, sus colaboradores y todo lo que envuelve la cultura organizacional.

2. Pueden ser un efectivo portafolio para dar a conocer tus productos o servicios con fotos o videos en diferentes formatos.

3. Si tienes e-commerce, Instagram, por ejemplo, ofrece una herramienta mediante la cual se puede agregar una etiqueta con los precios e iniciar un proceso de compra.

4. Por último y no menos importante, las redes sociales funcionan como un canal de servicio al cliente en el cual puedes recibir preguntas, quejas y reclamos y comunicarte de forma ágil y rápida con tus clientes.

Ahora la gran pregunta, ¿cómo empezar?

• Lo primero es que tengas presente que no basta con crear un perfil en Instagram, Facebook, Linked In o YouTube, sino que debes tener claro tu objetivo y tus metas para ingresar al mundo de las redes sociales y el material para alimentarlas constantemente.
• Es importante comprender que debes cuidar la estética de estas con un material de calidad tanto en la escritura, como en los gráficos y en las fotografías.
• Es fundamental definir tu público objetivo y aspectos como la edad. Así podrás encontrar la red social en el que éste público se encuentra.
• Finalmente, debes definir tu ruta y tu plan, ¿cada cuánto vas a publicar? ¿Qué tipos de publicaciones vas a incluir? ¿Quién va a generar dicho contenido? ¿Quién se va a encargar de responder los mensajes que reciban? ¿Qué preguntas crees que tiene tu comunidad y cómo vas a responderlas?

Algunos tips extra:

1. Los usuarios de las redes sociales consumimos información diariamente, por lo que es importante que tus publicaciones salgan en esta misma frecuencia, para tener una presencia que se destaque y que tus seguidores no te olviden por aparecer de vez en vez.
2. En cuanto a los horarios de publicación, es conocido que en ocasiones los tiempos de mayor tráfico son en la noche, pero esta no es la única variable a considerar; también debes tener en cuenta el objetivo de tu publicación y observar las estadísticas de tu perfil, en las cuales podrás encontrar información más específica.
3. Otro aspecto muy importante es que tu marca tenga un lenguaje bien definido, tanto en gráfico como en textos. Una recomendación importante para comenzar a identificarlo es: ¿cómo hablan las personas que hacen parte de tu público objetivo?
4. Finalmente, si tu objetivo es crecer rápidamente y hacerte visible de una forma un poco más fácil, debes considerar invertir en pauta, es un gasto extra pero es la mejor forma de llegar a tu público objetivo.

Teniendo claro todo esto, ¡bienvenido a la era en la que la comunicación digital es parte fundamental de nuestras vidas!